Get 10% extra OFF on Porto Summer Sale - Use PORTOSUMMER coupon - Shop Now!
banner mastic gum

Mastija griega

Una resina natural que crece en la isla griega Chíos.

Las enzimas digestivas más vendidas

banner mandíbula

Guías de

Mandíbula

Ver

Chicles funcionales

Enzimas digestivas

Todo lo que necesitas saber.

Desde tus glándulas salivales hasta tu intestino delgado, las enzimas digestivas son componentes microscópicos que dividen las proteínas en aminoácidos y ayudan a tu cuerpo a satisfacer sus necesidades de nutrientes a partir de la comida.

Nosotros ingerimos alimentos, pero nuestro sistema digestivo no captura esa comida, sino que absorbe los nutrientes. Por lo tanto, es necesario descomponer los alimentos para obtener los nutrientes más simples.

Al igual que ocurre con los aminoácidos obtenidos a partir de las proteínas, los ácidos grasos y el colesterol se consiguen de las grasas, y los azúcares de los hidratos de carbono. En este sentido, las enzimas digestivas se producen principalmente en el páncreas y en el intestino delgado.

Ahora bien, si tu cuerpo no produce suficientes enzimas digestivas, entonces los suplementos son una manera excelente de mantener unos niveles adecuados de las mismas. Los principales tipos de enzimas son:

  • Amilasa: esta enzima descompone los hidratos de carbono (o almidones) en moléculas de azúcar. Un nivel insuficiente de amilasa puede producir diarrea.
  • Lipasa: funciona junto con la bilis hepática para descomponer las grasas. Si no tienes suficiente lipasa, carecerás de vitaminas solubles en grasa como la A, la D, la E y la K.
  • Proteasa: esta enzima descompone las proteínas en aminoácidos. También ayuda a alejar de los intestinos las bacterias, los hongos y los protozoos. Un déficit de proteasa puede producir alergias o toxicidad en los intestinos.

Los medicamentos y suplementos de enzimas están disponibles en muchos formatos, y con distintos ingredientes y dosis.

Algunos medicamentos de enzimas con receta contienen pancrelipasa, que está compuesta de amilasa, lipasa y proteasa. Lo habitual es que estos medicamentos suelan tener un recubrimiento para evitar que los ácidos del estómago los digieran antes de llegar a los intestinos.

La dosis varía dependiendo de cada persona, según su peso y sus hábitos alimentarios. Normalmente tu médico te dirá que empieces con la dosis más baja posible y que luego vayas haciendo ajustes según sea necesario.

Por otro lado, los suplementos de enzimas sin receta se pueden encontrar en cualquier tienda en la que se vendan suplementos dietéticos, incluyendo por Internet. Pueden estar hechos a partir de páncreas de animales, de hongos, de levaduras o de frutas.

Para qué sirven las enzimas digestivas

Cuando el páncreas no segrega enzimas digestivas de forma natural afecta a la capacidad de tu cuerpo de descomponer los alimentos que comes para así absorber los nutrientes. Este déficit puede producir problemas de desnutrición, así como otros síntomas que incluyen distensión abdominal, retortijones, gases y diarrea.

Las enzimas digestivas sustitutivas asumen el papel de las enzimas naturales, ayudando así a descomponer los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas que contienen los alimentos que ingieres. A continuación, tu cuerpo absorbe los nutrientes a través de las paredes del intestino delgado, desde donde se distribuyen mediante el torrente sanguíneo.

Por lo tanto, las enzimas digestivas sustitutivas pueden ayudar a prevenir la malabsorción y los problemas digestivos relacionados. Como están pensadas para imitar las enzimas pancreáticas naturales, estas enzimas digestivas deben tomarse antes de las comidas. De esta manera, podrán hacer su trabajo cuando la comida llegue al estómago y al intestino delgado.

En algunos casos es posible dividir la dosis. Por ejemplo, si vas a tomar una comida que te lleve más tiempo de lo habitual o si eres lento comiendo, tu médico podría recomendarte que te tomes media dosis al principio de la comida y el resto durante la misma.

En cualquier caso, ten en cuenta que si no te tomas las enzimas digestivas sustitutivas con comida, no te serán de utilidad.

¿Enzimas digestivas o probióticos?

A veces, la gente suele confundir las enzimas con los probióticos. Los dos afectan a tu digestión, pero de formas distintas. Los probióticos son organismos vivos que forman parte de las bacterias buenas de tus intestinos. Ayudan a mantener sano tu tracto digestivo, por lo que los probióticos ayudan a que las enzimas puedan hacer su trabajo. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con las enzimas, los probióticos no tienen la capacidad de descomponer o digerir los alimentos.

Sin bacterias intestinales buenas, podrías experimentar síntomas similares a los de una insuficiencia de enzimas (como la distensión abdominal o los gases), provocados por un desarrollo excesivo de las bacterias o un desequilibrio en tus intestinos.

Cómo tomar enzimas digestivas

Existe la idea equivocada de que si sufres problemas gastrointestinales deberías tomar las enzimas digestivas justo al empezar a comer o después de hacerlo. Pero no es cierto. La digestión empieza cuando miramos la comida o pensamos en ella. Por lo tanto, si tienes que tomar enzimas digestivas, éstas deben estar listas desde antes de que empieces a ingerir alimentos. Éste es el motivo por el que deberías tomar las enzimas digestivas unos 15-20 minutos antes de empezar a comer.

Cuándo tomar enzimas digestivas

Cuando una persona carece de enzimas digestivas, es posible que acabe sufriendo problemas persistentes de estómago o síndrome del intestino permeable. A su vez, esto puede llevar a deficiencias nutricionales incluso si llevas una dieta adecuada, porque los nutrientes no se estarán absorbiendo de forma correcta.

Cuánto tiempo tomar enzimas digestivas

Al contrario de lo que ocurre con otros suplementos (que pueden requerir días o semanas de un consumo regular para ver sus efectos) las enzimas digestivas funcionan al instante. Normalmente empiezan a trabajar en los diez primeros minutos después de tomarlas. Por este motivo, para obtener los mejores resultados lo mejor es tomarlas justo antes de empezar a comer.

Por supuesto, si lo necesitas y tu médico te lo ha recomendado, puedes tomar enzimas digestivas de forma regular a largo plazo para mejorar tu digestión y conseguir un alivio inmediato de la distensión abdominal. En este sentido, mientras tu intestino se va curando deberías tomar las enzimas digestivas a diario.

Cuando hayas recuperado el equilibrio de tu intestino, sólo deberías tomar las enzimas digestivas cuando las necesites. Para muchas personas, esto implica tomarlas con las comidas ricas en proteínas y grasas para que ayuden en el proceso de digestión.

Fuentes naturales de enzimas digestivas

Si experimentas síntomas constantes de una deficiencia de enzimas digestivas (como distensión abdominal, retortijones o diarrea), también hay formas sencillas y naturales de aumentar tu ingesta de enzimas. En concreto, puedes probar a incorporar a tu dieta los siguientes alimentos:

  • Papaya
  • Piña
  • Mango
  • Chucrut
  • Aguacate
  • Plátano
  • Jengibre

Cómo elegir el mejor suplemento de enzimas digestivas

Cuando te pongas a buscar suplementos de enzimas digestivas, pronto te darás cuenta de que hay una gran cantidad de opciones disponibles. Así que ten presentes los siguientes consejos para así poder reducir dichas opciones y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades específicas.

Para empezar, debes fijarte en el tipo de suplemento. En este sentido, puedes elegir entre suplementos de origen animal o vegetal. La manera más fácil de distinguirlos es buscar en el etiquetado las palabras “vegano” o “vegetariano”. A continuación, considera todo lo que has aprendido para determinar cuál es el mejor suplemento para ti. Ten en cuenta que las enzimas de origen vegetal no sólo empiezan a funcionar mucho antes, sino que también lo hacen a lo largo de todo tu sistema digestivo.

También debes analizar las enzimas que contiene y su potencia. Para conseguir unos beneficios óptimos, tienes que asegurarte de elegir un suplemento que incluya múltiples enzimas. En concreto, busca un producto que tenga, lipasas y amilasas.

Además, deberías elegir un suplemento que también incluya probióticos. El motivo es que tanto las enzimas digestivas como los prebióticos y los probióticos generan una sinergia que ayuda a tu digestión.

¿Puedes tomar enzimas digestivas con probióticos?

¡Por supuesto! Las enzimas digestivas y los probióticos se complementan para restituir el equilibrio en tus intestinos. En concreto, los probióticos añaden bacterias buenas que ayudan a recuperar la flora intestinal. Por su parte, las enzimas digestivas ayudan a descomponer la comida y aumentan la absorción de nutrientes. Por lo tanto, aunque hacen cosas diferentes, estos dos tipos de suplementos se combinan para ayudar a que tu intestino funcione correctamente.

Peligro de tomar enzimas digestivas

Cuando se toman suplementos de enzimas digestivas, el efecto secundario más habitual es el estreñimiento. Otros síntomas menos frecuentes pueden incluir las náuseas, los retortijones y la diarrea. Además, si tienes signos de una reacción alérgica, debes ponerte en contacto de inmediato con tu médico.

Por otro lado, el entorno del sistema digestivo requiere un equilibrio delicado. Es posible que las enzimas digestivas sustitutivas no funcionen bien si dicho entorno es demasiado ácido debido a una carencia de bicarbonato. Además, otro problema puede ser que no tomes la dosis o la proporción correcta de enzimas.

Por último, existen ciertos medicamentos que pueden interferir con las enzimas digestivas. Así que es importante que le hables a tu médico sobre cualquier medicamento o suplemento que estés tomando. Si tomas enzimas y tienes algún problema con ellas, consulta con tu médico.

You've just added this product to the cart:

X